En la actualidad grupos adeptos a
la no vacunación en todo el mundo, promulgan que las vacunas hacen mas daño en
las personas vacunadas; y por eso, ellos mismos y sus hijos, nos son vacunados.
La exposición a un agente infeccioso puede llevar a dos escenarios: uno, donde
la infección pasa desapercibida (asintomática) y, segundo escenario, donde pueden aparecer enfermedades graves como la parálisis
producida por la infección por el virus del polio, la deformación de la piel
por el virus de la viruela, o la muerte, que puede ser producida por ambas
infecciones virales. Afortunadamente para las dos hay vacuna, y hasta hoy, la
viruela es la única enfermedad infecciosa erradicado del mundo. Sin embargo, hay
reservas del virus de la viruela que se guardan en laboratorios de tres países.
Este virus se considera un arma de bioterrorismo mundial, ya que las personas
nacidas después de 1970 no fuimos vacunadas contra la viruela, su liberación
llevaría a una epidemia de la enfermedad con consecuencias devastadoras. Las
lesiones faciales producidas por la viruela eran de hecho preocupantes desde el
siglo XVI en China, sobre todo en las mujeres, ya que un matrimonio les
aseguraba el futuro, y con imperfecciones faciales, no habría dicho matrimonio.
En la hoy Turquía, a principios del siglo VXII, Lady Mary Wortley Montagu,
esposa del embajador inglés ante el Imperio Otomano, quien tenia cicatrices por
la varicela (smallpox, en inglés), fue
testiga de cómo se protegían las jóvenes mujeres turcas del mal que les podía
afectar el rostro: la escarificación; esta técnica consistía en exponer parte
de la piel (escara) con líquido obtenido de las vesículas de una persona
infectada con varicela. Técnica que fue probablemente
traída de la India y a su vez de la China en siglos previos. Después de tres años
en Turquía y al divorciarse de su marido, Lady Mary volvió a Inglaterra donde
propuso la escarificación a personas no expuestas como medida preventiva para
la infección, sin embargo, contó con la feroz oposición de la Iglesia Anglicana.
Aunque se cree que dos de las hijas de la Princesa de Gales, Carolina de
Ansbach, fueron sometidas a dicho procedimiento. No obstante, solo hasta finales
del siglo XVIII, fue el médico inglés Edward Jenner quien dio a conocer al
mundo en 1798 a través de publicación científica “Causas y efectos de la vacuna de la viruela, una enfermedad descubierta
en algunos de los condados occidentales de Inglaterra, particularmente Gloucestershire
y conocida con el nombre de la viruela de las vacas”. Sin un microscopio,
sin el conocimiento de los ácidos nucleicos y sin saber qué era un virus para
su época, se desarrolló la primera vacuna humana. Al observar en su condado que las ordeñadoras
de las vacas eran generalmente inmunes a la viruela humana, a pesar que en su
labor estaban expuestas a vacas con viruela (cowpox, en inglés), Jenner postuló que el contacto de las lecheras
durante el ordeño con vesículas de las vacas, las que contenían el virus de la
viruela bovina, una enfermedad similar a la viruela humana, pero mucho menos
agresiva, las protegía de la viruela. Se
dio entonces a la experimentación
humana, auspiciado también por la historia del granjero Benjamín Jesty quien presumiblemente
había adquirido inmunidad a la viruela humana previo a la epidemia de viruela
humana de 1774, al igual que su esposa y sus dos hijos, al estar en contacto con ganado infectado con
la viruela de las vacas. En mayo de 1976 Jenner “variolizó” a James Phipps, un niño de 8 años hijo del
jardinero del médico, tomando pus de las vesículas de viruela de las manos de
Sarah Nelmes, una lechera infectada de la viruela de las vacas de un animal
llamado Blossom. Probando así su hipótesis y mostrándolo al mundo en su
publicación científica. Como podrán deducir, el origen del vocablo vacuna proviene
efectivamente del ganado vacuno, que fue el modelo donde se desarrolló inicialmente
esta medida preventiva de las infecciones humanas. La pregunta válida entonces
es ¿Y por qué no se han erradicado otras infecciones humanas que tienen vacuna de la faz de la tierra ?
Dentro de muchas otras razones, una de ellas es la falta de vacunación.
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