viernes, 4 de agosto de 2017

De vacas, vacunas y la viruela: una breve historia


En la actualidad grupos adeptos a la no vacunación en todo el mundo, promulgan que las vacunas hacen mas daño en las personas vacunadas; y por eso, ellos mismos y sus hijos, nos son vacunados. La exposición a un agente infeccioso puede llevar a dos escenarios: uno, donde la infección pasa desapercibida (asintomática) y, segundo escenario,  donde pueden aparecer  enfermedades graves como la parálisis producida por la infección por el virus del polio, la deformación de la piel por el virus de la viruela, o la muerte, que puede ser producida por ambas infecciones virales. Afortunadamente para las dos hay vacuna, y hasta hoy, la viruela es la única enfermedad infecciosa erradicado del mundo. Sin embargo, hay reservas del virus de la viruela que se guardan en laboratorios de tres países. Este virus se considera un arma de bioterrorismo mundial, ya que las personas nacidas después de 1970 no fuimos vacunadas contra la viruela, su liberación llevaría a una epidemia de la enfermedad con consecuencias devastadoras. Las lesiones faciales producidas por la viruela eran de hecho preocupantes desde el siglo XVI en China, sobre todo en las mujeres, ya que un matrimonio les aseguraba el futuro, y con imperfecciones faciales, no habría dicho matrimonio. En la hoy Turquía, a principios del siglo VXII, Lady Mary Wortley Montagu, esposa del embajador inglés ante el Imperio Otomano, quien tenia cicatrices por la varicela (smallpox, en inglés), fue testiga de cómo se protegían las jóvenes mujeres turcas del mal que les podía afectar el rostro: la escarificación; esta técnica consistía en exponer parte de la piel (escara) con líquido obtenido de las vesículas de una persona infectada con varicela. Técnica  que fue probablemente traída de la India y a su vez de la China en siglos previos. Después de tres años en Turquía y al divorciarse de su marido, Lady Mary volvió a Inglaterra donde propuso la escarificación a personas no expuestas como medida preventiva para la infección, sin embargo, contó con la feroz oposición de la Iglesia Anglicana. Aunque se cree que dos de las hijas de la Princesa de Gales, Carolina de Ansbach, fueron sometidas a dicho procedimiento.   No obstante, solo hasta finales del siglo XVIII, fue el médico inglés Edward Jenner quien dio a conocer al mundo en 1798 a través de publicación científica “Causas y efectos de la vacuna de la viruela, una enfermedad descubierta en algunos de los condados occidentales de Inglaterra, particularmente Gloucestershire y conocida con el nombre de la viruela de las vacas”. Sin un microscopio, sin el conocimiento de los ácidos nucleicos y sin saber qué era un virus para su época, se desarrolló la primera vacuna humana.  Al observar en su condado que las ordeñadoras de las vacas eran generalmente inmunes a la viruela humana, a pesar que en su labor estaban expuestas a vacas con viruela (cowpox, en inglés), Jenner postuló que el contacto de las lecheras durante el ordeño con vesículas de las vacas, las que contenían el virus de la viruela bovina, una enfermedad similar a la viruela humana, pero mucho menos agresiva, las protegía de la viruela.  Se dio entonces a la  experimentación humana, auspiciado también por la historia del granjero Benjamín Jesty quien presumiblemente había adquirido inmunidad a la viruela humana previo a la epidemia de viruela humana de 1774, al igual que su esposa y sus dos hijos,  al estar en contacto con ganado infectado con la viruela de las vacas. En mayo de 1976 Jenner “variolizó” a  James Phipps, un niño de 8 años hijo del jardinero del médico, tomando pus de las vesículas de viruela de las manos de Sarah Nelmes, una lechera infectada de la viruela de las vacas de un animal llamado Blossom. Probando así su hipótesis y mostrándolo al mundo en su publicación científica. Como podrán deducir, el origen del vocablo vacuna proviene efectivamente del ganado vacuno, que fue el modelo donde se desarrolló inicialmente esta medida preventiva de las infecciones humanas. La pregunta válida entonces es ¿Y por qué no se han erradicado otras infecciones humanas  que tienen vacuna de la faz de la tierra ? Dentro de muchas otras razones, una de ellas es la falta de vacunación.

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