sábado, 22 de noviembre de 2014

Parásitos, siempre a tu lado


Dentro de los microorganismos que causan enfermedades en humanos, los agente parasitarios son considerados los dinosaurios en vía de extinción. No solamente por su tamaño,  que va desde estructuras unicelulares microscópicas hasta parásitos de 30 cms de largo, al igual  porque son enfermedades asociadas a aspectos socioeconómicos como mala higiene, desnutrición y en general pobreza.  Inclusive  dentro de la lista de enfermedades clasificadas  como olvidadas (neglected diseases, en inglés),  la mayoría de estas son causadas por agentes parasitarios, obviamente con mayor impacto en el cinturón tropical del mundo. El origen de la palabra pará-sito esta asociada a “algo  que se encuentra al lado”, pero desde el punto de vista biológico es algo  que vive dentro o fuera de otro organismo u hospedero utilizándolo para sobrevivir y replicarse.

Evolutivamente los parásitos han existido más tiempo sobre el planeta que los humanos, manteniendo sus ciclos de vida salvaje trasmitiéndose entre  mamíferos, algunos con la ayuda de insectos vectores. La agricultura y las migraciones garantizaron el contacto de los humanos con los parásitos los cuales se  adaptaron a su nuevo hospedero. Algunos parásitos son considerados “adolescentes” porque causan enfermedades severas o muerte;  de otro lado están aquellos parásitos que han negociado su estadía con el hospedero y producen enfermedades que no comprometen la integridad de éste. Sin importar la severidad de la enfermedad que ocasionen, los parásitos son los agentes causantes de enfermedades de gran impacto en la salud mundial como la malaria.

Aunque hay tratamientos anti-parasitarios, algunos de estos son de uso milenario como la quinina y la artemisia para la malaria, y para algunos  de estos se desconoce exactamente sus mecanismos de acción. Igualmente, existe poca pero creciente investigación sobre nuevos tratamientos. Sin embargo, el uso indiscriminado de anti-parasitario ha llevado a la aparición de la resistencia  a dichos medicamentos.

La resistencia a medicamento, el incremento de la temperatura global, el aumento de la velocidad de desplazamiento de zonas endémicas a zonas no endémicas, la invasión humana permanente o temporal (turismo) a zonas apartadas de la tierra y el tráfico de animales exóticos, entre otros garantiza el contacto de los parásitos con los humanos. No solamente estos aspectos mencionados participan en el mantenimiento de éstos; en Colombia algunos agentes parasitarios se han acercado más a las poblaciones humanas, ejemplo de esto es la presencia de la malaria peri-urbana y la leishmaniosis cutánea urbana que se trasmite en pueblos del Tolima e inclusive en ciudades como Bucaramanga. De este forma estos agentes infecciosos están literalmente buscando nuevas estrategias de supervivencia para  quedarse permanentemente a nuestro lado.

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