Publicado en El Tiempo

https://www.eltiempo.com/vida/ciencia/que-significan-las-variantes-del-coronavirus-562964
En
estos días estamos siendo bombardeados por información acerca de las
variantes del virus Sars-CoV-2 reportadas alrededor del mundo,
principalmente las provenientes de Reino Unido, Suráfrica y Brasil. Oficialmente los biólogos
moleculares las denominan “linajes” y esto implica que hay cambios en
las secuencias del genoma del virus, los cuales circulan
predominantemente en ciertos países y, en un momento dado, podrían
ayudar a entender características de la epidemiologia de la infección y
la enfermedad. Los agentes infecciosos pueden a clasificarse de
varias formas; por ejemplo, los serotipos, que implican el uso de sueros
específicos para identificarlos. Algunos microrganismos como el virus
del sarampión tienen un solo serotipo. Esta condición, en parte,
explica la eficiencia de la vacuna contra esta enfermedad, la cual se
aplica solo una vez durante la infancia.
Por
otro lado, tenemos virus o bacterias con múltiples serotipos, como el
virus de la influenza. Es por esta razón que nos tenemos que vacunar con
cierta frecuencia contra las variantes que existen de este virus, a la
vez que estas se van generando. Otra forma de clasificar los
microorganismos es a través de la secuencia de ácidos nucleicos, o su
genoma. En el caso del virus productor de covid-19, el cual es un virus
de ácidos ribonucleico o ARN, se han reportado en tiempo récord más de
400,000 secuencias. Este número de secuencias permite la
comparación de los virus obtenidos en distantes partes del mundo para
conocer sus diferencias no solo en su secuencia, dada por mutaciones,
sino que permitiría entender su transmisión y también la respuesta
inmune inducida en los individuos infectados.
Pero, ¿por qué son importantes estas diferencias en los virus? Las variaciones en los virus se presentan normalmente dada su rápida
reproducción, pero se comenten errores en su replicación, y esto permite
el cambio los nucleótidos que componen el material genético. Las
variaciones en el genoma pueden repercutir en cambios en la secuencia
de una proteína, siendo estos cambios tan mínimos como la variación de
un aminoácido dentro de una proteína completa. Estas modificaciones
pueden variar la estructura y, por ende, alterar la función de una
proteína del virus.
La proteína S del virus Sars-CoV-2 (del
inglés Spike) es la que le permite unirse al receptor en las células
humanas y, por lo mismo, es el principal blanco de vacunas que se
aplican actualmente. Contra esta proteína se producen los
anticuerpos que bloquean la unión del virus al receptor celular y su
posterior entrada, conocidos como anticuerpos neutralizantes. Si
estas variaciones afectan partes de la proteína S, se puede alterar su
funcionamiento, por ejemplo, al mejorar la unión al receptor o no ser
reconocida por los anticuerpos producidos, sea de forma natural por la
infección o por medio de la vacunación.
No
todas las mutaciones favorecen al virus, algunas pueden ser
perjudiciales para este y reducir algunas de sus características, como
el contagio y agresividad. En tal caso, si las variaciones
dentro de un virus se acumulan, cambiando partes de una proteína, ni los
anticuerpos inducidos por la infección natural, ni los anticuerpos
generados después de vacunación podrían proteger contra una infección y
la subsecuente enfermedad al ser infectados con nuevos linajes de virus
Sars-CoV-2. Esperemos que no sea así. Mientras tanto, la
vigilancia genómica e inmunológica nos darán algunas respuestas a estas
inquietudes. Por ahora, algunos estudios recientes indican que
individuos vacunados producen anticuerpos que pueden neutralizar algunas
de las variantes del virus in vitro, es decir bajo condiciones
controladas de laboratorio.
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