jueves, 16 de junio de 2016

Formación médica continuada


Medicina es la carrera de pregrado más larga que existe en el país, dura 6 años (12 semestres), siendo el último año el denominado “internado”. Posterior al grado, se realiza el año social obligatorio -coloquialmente llamado “rural”-, ya que se ocupaban plazas médicas en regiones (pueblos y veredas) donde se necesitaban médicos para atender las necesidades básicas de salud de sus habitantes. En la actualidad, las plazas de ese servicio social obligatorio están localizadas en muchas partes del país, incluso, dedicadas a labores diferentes a la hospitalaria como la administración en salud, industria farmacéutica, investigación básica, investigación clínica  o  salud pública; todas ellas muy necesarias para el desarrollo de la medicina colombiana. El  número de cupos para el año social obligatorio es muy inferior al número de médicos graduados, por lo que se realiza un sorteo entre los graduados. Si no se les asigna plaza, se exoneran, con cifras tan alta como el 50%.  Posterior al rural o la exoneración de éste, se puede ejercer como médico general o hacer un posgrado médico, una vez obtenido el registro médico. Sin embargo, en Colombia un porcentaje muy bajo de los graduados en medicina tienen acceso a especializaciones médicas.

¿Y quién controla y verifica  la actualización médica posterior a la formación universitaria en pre y posgrado?

Nuestra famosa Ley de Talento Humano en Salud (Ley 1164 de 2007) nunca funcionó y los Créditos de Educación Médica (CEM) no son obligatorios como en otros países. Estos CEM son una herramienta para asegurar la actualización de los profesionales de la salud; por ejemplo, durante la asistencia a un congreso internacional, si desea obtener los créditos se debe llenar un formato y se presenta una prueba en línea. Inclusive en algunas revistas médicas se pueden estudiar casos clínicos y responder en la red para así obtener créditos por entrenamiento virtual.

En Colombia, donde se realizan múltiples eventos académicos y científicos, la asistencia  en ocasiones es literalmente un saludo a la bandera. Al final del evento se acercan a solicitar un certificado de asistencia. Es algo común ver hojas de vida profesionales con largas listas de “asistencia a congresos”, certificaciones que indican horas, pero no cuántas de esas fueron productivas, de aprendizaje real o con su respectiva auto-evaluación. Otra cosa muy diferente es un certificado de participación, el cual implica una labor activa durante los eventos como organizar, coordinar, participar en ponencia o carteles.

La actualización en todas las áreas son primordiales y  más aun en medicina, así que la próxima vez que visite su médico no solamente vea los pergaminos del grado(s) y la fecha, también asegúrese que esté en un  proceso formación y aprendizaje médico continuo.

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